domingo, 30 de junio de 2013

¿Hasta dónde llega el amor por la camiseta?

Uno de los elementos más importantes dentro del futbol mexicano son las “porras” o “barras”, conocidas por ser grupos herméticos de aficionados que apasionadamente acompañan a su equipo predilecto cada fin de semana.
Sin embargo para analizar este fenómeno social es indispensable conocer los orígenes, para poder comprender su transformación:
Las barras en México tienen su origen de las barras sudamericanas, cansados de la forma de organización en porras, jóvenes buscaron otras formas de apoyar y tomaron la idea de crear grupos similares a los que ya existían en Sudamérica, tomando los mismos utensilios de las barras de esas zonas.
Los estadios mexicanos cambiaron las porras que se escuchaban ocasionalmente durante los encuentros, por cánticos durante los 90 minutos del encuentro.
Las barras mexicanas no se distinguen por su violencia como en otros países, aunque ésta existe en una cantidad considerable, es irregular tanto en estadios como fuera de ellos.[i]
A primera vista puede analizarse como una representación pasional hacia el deporte, los jugadores, la adrenalina que desencadena presenciar un partido, incluso para muchos en nuestro país puede ser un estilo de vida.
Pareciera, que incluso se tienen rituales incluso antes de llegar al estadio, por ejemplo vestir con la playera oficial de cualquier temporada (Temporada es el término que se le da a un torneo de futbol varía de acuerdo al año), acordar con los demás aficionados (pertenecientes a la barra) un lugar y hora específicos para transportarse al estadio, hacer el mayor ruido posible durante el camino para hacer notar su presencia, en caso de que se encuentren con algún otro equipo es común que canten o se insulten.
Aun así existen barras mexicanas son famosas por ser unas de las más agresivas y temidas, por causar enfrentamientos dentro y fuera de los estadios, con otras barras o incluso con la policía, incluso en ocasiones en la Ciudad de México se han registrado enfrentamientos dentro del Sistema Colectivo Metro.
Es así que a principios del 2013 a través del foro Prevención del delito, por una ley integral en el Distrito Federal, organizado por la ALDF, Alfredo Carrillo, gerente de seguridad institucional del Sistema de Transporte Colectivo señaló que por medio del Metro se movilizan cada fin de semana alrededor de 4 mil personas de porras de equipos de futbol.

“Esta situación está alterando todo el proceso de seguridad del sistema, poniendo en riesgo al resto de los usuarios, dijo el funcionario, y agregó que se ha detectado una serie de problemas, como consumo de drogas y alcohol, daños al equipo del sistema de transporte y grafitis, e incluso riñas entre ellos, que han provocado caídas, con el riesgo que eso conlleva. Se requiere de la coordinación de las autoridades del Metro, del Gobierno del Distrito Federal y la Asamblea Legislativa para crear leyes específicas que permitan enfrentar este problema, pues las porras utilizan el Metro como su principal medio de transporte”.[ii]
Aún se espera una respuesta por parte del legislativo para tomar cartas en el asunto en cuanto a este tipo de violencia, que afecta no solo a aficionados, sino a miles de ciudadanos. Ya que a pesar de que se ha multado incluso a los equipos por los destrozos que causan sus aficionados esta medida no ha sido suficiente para tomar acciones hacia
A principios de este año realicé una entrevista a un exintegrante de la barra “La Rebel”, él nos comenta a lo largo del relato, la estructura, organización e incluso hábitos dentro de una de las porras más herméticas en el país, por eso insistió en quedarse en el anonimato.

“Lo integras tanto a tu vida que no lo puedes dejar tan fácil…”









[i]  http://es.wikipedia.org/wiki/Barras_bravas_en_M%C3%A9xico
[ii] http://www.jornada.unam.mx/2013/02/20/capital/042n1cap

0 comentarios:

Publicar un comentario