Uno de los elementos más
importantes dentro del futbol mexicano son las “porras” o “barras”, conocidas
por ser grupos herméticos de aficionados que apasionadamente acompañan a su
equipo predilecto cada fin de semana.
Sin embargo para analizar
este fenómeno social es indispensable conocer los orígenes, para poder
comprender su transformación:
Las barras en México tienen
su origen de las barras sudamericanas, cansados de la forma de organización en
porras, jóvenes buscaron otras formas de apoyar y tomaron la idea de crear
grupos similares a los que ya existían en Sudamérica, tomando los mismos
utensilios de las barras de esas zonas.
Los estadios mexicanos
cambiaron las porras que se escuchaban ocasionalmente durante los encuentros,
por cánticos durante los 90 minutos del encuentro.
Las barras mexicanas no se
distinguen por su violencia como en otros países, aunque ésta existe en una
cantidad considerable, es irregular tanto en estadios como fuera de ellos.[i]
A
primera vista puede analizarse como una representación pasional hacia el
deporte, los jugadores, la adrenalina que desencadena presenciar un partido,
incluso para muchos en nuestro país puede ser un estilo de vida.
Pareciera,
que incluso se tienen rituales incluso antes de llegar al estadio, por ejemplo
vestir con la playera oficial de cualquier temporada (Temporada es el término
que se le da a un torneo de futbol varía de acuerdo al año), acordar con los
demás aficionados (pertenecientes a la barra) un lugar y hora específicos para
transportarse al estadio, hacer el mayor ruido posible durante el camino para
hacer notar su presencia, en caso de que se encuentren con algún otro equipo es
común que canten o se insulten.
Aun así existen barras
mexicanas son famosas por ser unas de las más agresivas y temidas, por causar
enfrentamientos dentro y fuera de los estadios, con otras barras o incluso con
la policía, incluso en ocasiones en la Ciudad de México se han registrado
enfrentamientos dentro del Sistema Colectivo Metro.
Es así que a principios del
2013 a través del foro Prevención del delito, por una ley integral en el
Distrito Federal, organizado por la ALDF, Alfredo Carrillo, gerente de
seguridad institucional del Sistema de Transporte Colectivo señaló que por
medio del Metro se movilizan cada fin de semana alrededor de 4 mil personas de
porras de equipos de futbol.
“Esta situación está alterando
todo el proceso de seguridad del sistema, poniendo en riesgo al resto de los
usuarios, dijo el funcionario, y agregó que se ha detectado una serie de
problemas, como consumo de drogas y alcohol, daños al equipo del sistema de
transporte y grafitis, e incluso riñas entre ellos, que han provocado caídas,
con el riesgo que eso conlleva. Se requiere de la coordinación de las
autoridades del Metro, del Gobierno del Distrito Federal y la Asamblea
Legislativa para crear leyes específicas que permitan enfrentar este problema,
pues las porras utilizan el Metro como su principal medio de transporte”.[ii]
Aún
se espera una respuesta por parte del legislativo para tomar cartas en el
asunto en cuanto a este tipo de violencia, que afecta no solo a aficionados,
sino a miles de ciudadanos. Ya que a pesar de que se ha multado incluso a los
equipos por los destrozos que causan sus aficionados esta medida no ha sido
suficiente para tomar acciones hacia
A
principios de este año realicé una entrevista a un exintegrante de la barra “La
Rebel”, él nos comenta a lo largo del relato, la estructura, organización e
incluso hábitos dentro de una de las porras más herméticas en el país, por eso
insistió en quedarse en el anonimato.
“Lo
integras tanto a tu vida que no lo puedes dejar tan fácil…”

0 comentarios:
Publicar un comentario